jueves, 1 de octubre de 2009

De nuevo en la brecha

Ya estoy de nuevo aquí escribiendo algo que tal vez a nadie interese, pero que me sirve para olvidar un poco de mis preocupaciones o malas brujas que rondan mi cabeza.
Ya tenemos de nuevo aparejador, y podremos seguir con la obra, naturalmente he dicho seguir, no terminar, porque ésto lo veo muy difícil.
¿Como es posible que le entregue dinero a uno constructor para que haga mi casa se vaya con él, y no pueda legalmente hacer nada contra éste estafador?
Si como consecuencia de ésta estafa, enferma alguien de mi familia, y pierde la vida, esto ¿no es un asesinato en toda regla? Se puede matar de muchas formas, no hace falta disparar o clavar un cuchillo para matar a alguien, también se hace indirectamente como nos lo han hecho a nosotros.
La vida no la hemos perdido pero si estamos perdiendo la razón, tengo miedo de tener un accidente, ya he tenido varios avisos.
No dormimos , a mi me ha dado por comer sin ton ni son, mi marido está irascible, y temo perder la paciencia o que la pierda él conmigo, porque comprendo que a veces también estoy insoportable, sin razón alguna. ¿Sin razón alguna? Nos han robado el 40%, del precio de nuestra casa, lo construido está mal construido, no ha pagado ni a proveedores y a obreros, y ¿Sin razón alguna?.
A veces creo que me voy a volver loca de impotencia, procuro salir adelante sin pensar en lo ocurrido, sin pensar en el portugués Nuno Miguel Soares Ribeiro, el estafador que nos ha roto las ilusiones de una casa en el campo, y se ha llevado los ahorros de nuestra vida, según dicen a Brasil de donde procede su segunda esposa Silvia Silva.

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